Un desfile que mezcle a Karl Lagerfeld, Chanel y al Palacio de Versalles es sencillamente una real fantasía. Una que se inspira en el lujo francés, en los vestidos de época, en los atuendos de las cortes y reyes de siglos que quedaron atrás.
El káiser de la moda ha tomado estos elementos para entregarnos una Colección Crucero 2012-2013 de Chanel que se apoya en ese recargado estilo del siglo XVIII, con todos sus ribetes, miriñaques y volantes.
Ver cada look es recordar los outfits dieciochescos y pasteles que Sofia Coppola imprimió a su versión de María Antonieta, la polémica y derrochadora reina adolescente que cayó con la explosión de la Revolución Francesa.
Como en todos los desfiles de Lagerfeld, los ingredientes sorpresa vienen uno junto a otro:
Mujeres: faldas y vestidos con armadores se combinan con el tweed y las zapatillas brillantes y de suela ancha. Los volantes se reparten en mangas, puños, pecheras y faldas y conceden el aire más vintage a cada prenda.
Hombres: Desfilan como dignos miembros de una corte real actualizada. Chaqueta breve con los ribetes dorados de los militares de la época y pantalón capri slim fit.
Moda de Baño: Bañadores intencionalmente retro, con escote palabra de honor, detalles en la pechera y péplum.
Invitada eterna: La versátil chaqueta Chanel se adapta con puños bombacha y ribetes exagerados, manteniendo su esencia en su tejido y líneas base.
Lagerfeld ha retomado algunas de las exitosas siluetas de su colección Otoño Invierno 2012-2013, donde las faldas amplias y de Moda A han dominado la escena para demostrar que continuarán por varias temporadas.






















