Va a estar un poco difícil que dejéis de escuchar la palabra 'Titanic' en las próximas semanas. En casi todos los países del mundo, la peli se acaba de reestrenar en su versión 3D, la web no ha parado de producir sites para conmemorar los 15 años de la cinta y los científicos no han cesado de hacer especiales sobre el barco hundido. La fiebre por el melodrama de Jack y Rose sigue tan intacta como si estuviésemos en 1997.
Con todo este titánico regreso, el nombre de Kate Winslet se ha puesto nuevamente de moda. Hace menos de un par de semanas, nos impactaba en la premiere del film. Su vestido largo y negro, sus mangas de cristales de Swarosvki, sus pendientes de brillantes y su look retro nos hicieron delirar y hablar del modelito de la diseñadora británica Jenny Packham durante varios días. El lujo y la elegancia precedieron a una artista que lleva ya varios años siendo una de las mejores vestidas de las alfombras rojas.
Pero ese gusto de Winslet no siempre fue tan exquisito, ¡no, no, no no!. Tenéis que mirar las fotos que hemos rescatado de cuando la chica era una veinteañera que protagonizaba pelis como Sensatez y sentimientos, o cuando era la pareja de Jamie Threapleton, por allá en los años 90'. Afortunadamente, aquellos desastrozos y transparentes vestidos de encaje que tanto adoraba, como el que llevó a la premiere de Titanic en el 97, han quedado en el olvido.A la actriz le ha ayudado aliarse a los diseños de Yves Saint Laurent, Balmain, Gucci, Elie Saab, Victoria Beckham o Lanvin, y también a hacerse fan de las creaciones de Stella McCartney, Narciso Rodríguez y Packham, a quienes ha llevado varias veces a sus eventos y alfombras rojas. ¿Y a quién no le va bien con esta lista de creadores?.
Su color favorito: el negro, de allí a que el clásico vestidito sea una de sus prendas predilectas. Su fórmula mágica ha sido repetir patrones que le favorecen para pisar firme ante las cámaras.
Lo que más soprende de Winslet no son sólo sus magníficas elecciones, sino lo bien que se le ven a una mujer que no ha necesitado de una delgadez anoréxica, ni de unas medidas extraordinarias para verse perfecta. La actriz de curvas voluptuosas ha sabido aprovechar su cuerpo para andar con vestidos que las realcen, por eso le encantan los modelos reloj de arena y muy ceñidos a sus silueta.




















