La semana de la moda de Nueva York nos está dejando sin habla con sus desfiles, y a ello ha contribuido la presentación de la colección primavera/verano 2012 de DKNY. Donna Karan es sin duda una de las diseñadoras más elegantes del panorama estadounidense, y en su nueva propuesta ha mezclado femineidad y un estilo urbanita para vestir a la mujer del siglo XXI.
Donna Karan ha apostado fuerte por tres colores: blanco, negro y rosa. Estos son los básicos de la próxima primavera. Algunos detalles en azul klein y un par de prendas en tonos rojos y violetas completan el primer vistazo a esta colección, que nos trae una gama de colores potente y atrevida. Triunfan en esta pasarela los vestidos amplios en seda, que desdibujan la silueta femenina y la dotan de una gran delicadeza: las formas asimétricas de las prendas y la ligereza de los tejidos son ideales para los primeros días de calor del año. Karan ha hecho hincapié en los vestidos con algo de cola, imprimiendo un toque de glamour a la gran ciudad.
También hemos visto trajes de chaqueta con una amplia variedad de diseños y fábricas: falda lápiz, pantalón, en tweed, en raso, con combinaciones de materiales... Lo único que no varía, como en el resto de modelos presentados en el desfile, son las amplias pamelas y los altísimos tacones y plataformas atadas al tobillo.
Las prendas apuestan por los colores lisos y llamativos, siguiendo la tendencia de este año del color block: a la hora de mezclar colores se apuesta por las combinaciones atrevidas, como azul ultramarino y rojo fuerte, o por la mezcla de tonos dentro de la misma gama, jugando sobre todo con cromatismos de rosas. Los diseños de los zapatos y sandalias siguen este mismo patrón, combinando los colores con el resto de las prendas, pero con mezclas atrevidas entre cuerpo del zapato y plataforma delantera.
Mi prenda favorita: las chaquetas entalladas a la altura de la cintura, que destacan la figura femenina dando un aire sexy a un outfit muy urbano. Y, por supuesto, el calzado: los colores fuertes atraen inevitablemente las miradas hacia los zapatos, que cobran una gran importancia a la hora de completar los estilismos.





















