No es rompedora, no es innovadora, no es lo mejor que he visto últimamente, pero a mí esta colección Brillo y Estampados de H&M sí me mola, aunque sienta que la haya visto miles de veces. Para salir una noche de verano con un look rockero, y así lucir las tachas como se debe, para irme a uno de los conciertos tardíos de septiembre, para comenzar el otoño abandonando los tonos vivos del verano... Es que unas piezas tan ponibles y combinables como estas me vendrían muy bien en el armario.
El Brillo se lo debemos a las incrustaciones que la firma sueca pone en los jerseys y algunas camisetas, un toque chic para una prenda que pasaría desapercibida si no las tuviera.
Los Estampados, en cambio, van en casi todas las piezas de H&M. Prints geométricos en gris, como si siguiéramos la tendencia étnica de manera más disimulada, o dibujos e inscripciones como Rodeo Ranch, que nos siguen empujando hacia el lejano oeste americano.
Yo aún no me decido a llevar unos leggings estampados como los de la colección, pero sí quedaría muy a gustito con los skinny jeans o con los shorts de color vino, súper trendy para los primeros días de otoño, cuando el pantalón largo aún no es indispensable para salir a la calle.
Los accesorios ideales para este look son, por supuesto, los que mantengan el tono rock del outfit, como pulseras y cinturones con puntas, o collares de acabado metálico.




















